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ARIA Los Ríos y Morris & Opazo realizan su tercer desayuno para abordar IA, IoT y desafíos de transformación productiva

El tercer encuentro de este ciclo, realizado en INACAP Valdivia, reunió a representantes del sector tecnológico y empresarial para analizar experiencias concretas de inteligencia artificial, monitoreo en terreno, visión por computadora, sostenibilidad y protección de datos, con una mirada aplicada a los desafíos productivos de la Región de Los Ríos.

Valdivia, 27 de agosto de 2026.— La inteligencia artificial comienza a dejar atrás la conversación sobre posibilidades futuras para instalarse cada vez con mayor fuerza en problemas concretos de las empresas y sectores productivos. Ese fue uno de los principales ejes del tercer desayuno organizado por ARIA Los Ríos junto a Morris & Opazo, realizado este jueves en dependencias de INACAP Valdivia.

La jornada reunió a empresarios y especialistas de la región en torno a experiencias de implementación tecnológica y a los desafíos que implica llevar soluciones de inteligencia artificial, Internet de las Cosas (IoT), analítica de datos y visión por computadora a contextos productivos reales.

El encuentro contó con la participación del equipo de Morris & Opazo, liderado por Paola MorrisWladimir Santana, gerente de Teja Market; Boris González, presidente de ARIA Los Ríos y gerente de VirtualPoint; Cristóbal Vaccaro, gerente de Río Verde; Cristian Lazo, gerente de Hapticus; y Eric Tureo, gerente de Tureos Group.

De la inteligencia artificial al terreno

Uno de los aspectos centrales de la conversación fue la distancia que muchas veces existe entre una tecnología funcionando en condiciones ideales y su implementación en terreno.

Entre los casos analizados estuvo un proyecto de monitoreo para producción de semillas de papa mediante aeroponía, donde sensores de CO₂, temperatura y humedad permiten supervisar las condiciones necesarias para mantener las semillas en dormancia.

El desafío tecnológico no estuvo únicamente en los sensores. La falta de energía trifásica y de conectividad estable obligó a desarrollar mecanismos de compresión de datos y sistemas externos de respaldo, demostrando que la transformación digital en regiones requiere soluciones diseñadas considerando las condiciones reales del territorio.

La evolución de la conectividad satelital también fue parte del análisis, particularmente por las posibilidades que abre para implementar soluciones digitales en sectores rurales y productivos donde históricamente la conectividad ha sido una barrera.

Visión por computadora para resolver problemas productivos

La aplicación de inteligencia artificial sobre imágenes y video fue otro de los ámbitos abordados durante el encuentro.

Entre las experiencias presentadas se encuentra el desarrollo de sistemas capaces de detectar automáticamente el uso de elementos de protección personal en plantas productivas utilizando cámaras de vigilancia existentes y procesamiento mediante GPU local.

La experiencia permitió identificar un desafío recurrente en este tipo de proyectos: los modelos preentrenados pueden perder precisión cuando cambian factores aparentemente simples, como la iluminación, el entorno o las condiciones específicas de una planta.

Por esta razón, la recopilación de datos propios y el entrenamiento de modelos adaptados al contexto se convierten en componentes fundamentales para conseguir resultados confiables.

También se analizaron experiencias de detección de anomalías industriales y aplicaciones de visión artificial en el sector agropecuario, incluyendo identificación de ovejas melliceras y un proyecto orientado a detectar el denominado “piojo de la lana”, problema que puede afectar considerablemente el valor de exportación del producto.

Estos ejemplos muestran una evolución relevante: la IA comienza a utilizarse no sólo para automatizar tareas administrativas, sino también para observar, interpretar y apoyar decisiones sobre fenómenos físicos del mundo productivo.

Tecnología, sostenibilidad y economía circular

La conversación también abordó los desafíos asociados a la gestión y valorización de residuos plásticos.

Una de las experiencias expuestas evidenció una paradoja territorial: determinados residuos generados en el sur deben recorrer cientos de kilómetros hasta Santiago debido a la ausencia de valorizadores licitados en la región, generando una huella de carbono adicional precisamente dentro de procesos que buscan mejorar su impacto ambiental.

Frente a ello, se analizaron iniciativas regionales que incorporan recirculación de agua, generación mediante paneles solares y monitoreo de indicadores relacionados con huella de carbono, consumo hídrico y energía.

El desafío no consiste únicamente en incorporar tecnología, sino en utilizarla para construir procesos productivos más eficientes, medibles y sostenibles.

Cuando la tecnología también debe entender la cultura local

Una de las conversaciones que generó especial interés surgió desde la experiencia del comercio local.

El caso de Teja Market permitió analizar cómo las decisiones de compra no responden exclusivamente a criterios tecnológicos o de eficiencia. Tras la pandemia, la experiencia mostró una marcada diferencia entre el comportamiento esperado del comercio electrónico y las preferencias reales de sus consumidores, con una fuerte presencia de canales como WhatsApp y de la compra presencial.

Incluso modificaciones físicas dentro del supermercado —como cambiar accesos o trasladar determinadas áreas— demostraron tener efectos sobre los recorridos y decisiones de compra.

La discusión abrió una reflexión más amplia: la transformación digital no puede desconocer la identidad y los comportamientos propios de los territorios.

En una época en que la inteligencia artificial permite estandarizar procesos, interfaces y experiencias a una escala inédita, elementos como la cercanía, la confianza, el trato personal y la identidad local pueden transformarse precisamente en factores diferenciadores.

Gobernanza y protección de datos: un desafío para las organizaciones

La nueva normativa chilena de protección de datos personales también ocupó un espacio importante de la jornada.

Los participantes analizaron las implicancias que tendrá la Ley 21.719 para empresas e instituciones, especialmente en materia de gobernanza, protocolos internos, tratamiento de información y gestión de riesgos.

La discusión permitió distinguir entre la necesidad de contar con una regulación moderna —aspecto ampliamente compartido— y las dificultades prácticas que enfrentan las organizaciones para adaptar simultáneamente personas, procesos y tecnologías.

También se revisaron situaciones donde la transformación digital plantea preguntas que exceden lo puramente tecnológico, particularmente en sectores como salud, donde la clasificación, autorización y tratamiento de determinados datos puede involucrar consideraciones jurídicas, operacionales y éticas.

Tecnología con pertinencia territorial

Para ARIA Los Ríos, este tercer desayuno da continuidad a un espacio de conversación que busca acercar la tecnología a los desafíos concretos del territorio, conectando a quienes desarrollan soluciones con empresarios, profesionales y organizaciones que enfrentan esos desafíos diariamente.

Los casos compartidos durante la jornada muestran que hablar de inteligencia artificial en Los Ríos ya no significa únicamente discutir tendencias globales. Significa hablar de agricultura, industria, comercio, sostenibilidad, conectividad, protección de datos y competitividad.

Y también deja una conclusión relevante: no toda transformación tecnológica consiste en reemplazar lo existente por algo digital. En muchos casos, el verdadero valor está en comprender primero cómo funciona una empresa, un proceso o una comunidad y, desde allí, determinar dónde la tecnología puede producir un impacto real.

La transformación impulsada por inteligencia artificial no ocurrirá únicamente desde los grandes centros tecnológicos. También dependerá de la capacidad de cada territorio para generar conocimiento, conectar actores y desarrollar soluciones pertinentes a su propia realidad.

Los Ríos tiene problemas que resolver, sectores productivos con conocimiento acumulado y empresas capaces de desarrollar tecnología. Conectar esos tres elementos puede convertirse en una de las principales oportunidades de desarrollo regional de los próximos años.